"Tened sumo cuidado de que todos los hombres conozcan a fondo la Iglesia Católica y la amen de todo corazón."   (S.S. Papa León XIII, encíclica del 20 de Abril de 1884).

 

 

PRESENTACIÓN

 

Cuando el mal llega a sofocar la voz de las conciencias; y aun a luchar directamente contra la verdad; cuando la maldad y la mentira han producido efectos funestos ; cuando los ardides de las huestes infernales han llegado a pervertir el entendimiento, es entonces necesario ilustrar la mente de los hombres de buena voluntad.

En ninguna otra época ha sido tan necesario como ahora, el hablar a la razón y convencer las inteligencias.

 

Antaño, cuando los cristianos dóciles y humildes seguían con fidelidad la luz de la Fe de la Iglesia, ésta guiaba sus pasos y les mostraba con certidumbre el camino de la verdad.

En nuestros días, por el contrario, toda la verdad ha sido impugnada y pisoteada. Hoy día todos lo errores; todas las mentiras; todas las calumnias, han dejado tristes huellas de desacralización. La humanidad se ha pervertido y ha traicionado a Dios.

 

Desde hace ya 50 años, la "Revolución Ecumenista" se agita con gran virulencia, y hoy día está llegando a su culmen.

El error se empeñó en combatir y obscurecer las verdades de nuestra Fe. Las doctrinas emponzoñadas de la herejía hallaron innumerables ecos; se introdujeron por todas partes y causaron gravísimo daño en las almas.

 

Y ya que nos encontramos en medio de la última y más feróz batalla del demonio contra la Iglesia fundada por Nuestro Señor Jesucristo, es necesario, más que nunca, que los Católicos tomen la palabra; que defiendan públicamente su causa ante la sociedad; que opongan resistencia con la evidencia de la verdad a las maldades del error, y que con las fuerzas de sus argumentos impongan silencio a los impugnadores enemigos de la verdadera Iglesia.

Ya es tiempo de que cada uno de los fieles luche por la Iglesia que es: Una, Santa, Católica y Apostólica. No debemos callar más.

 

Pero el cristiano que no sabe defender su fe, el que ignora los fundamentos en que se apoyan sus creencias, se hallará muchas veces, en la triste necesidad de permitir con su silencio, que los enemigos de la Iglesia se burlen de los misterios más sagrados, sin poder rebatir los ataques de la impiedad, y aun tal vez expondrá la justicia de su causa con soluciones o respuestas desacertadas.

 

Es verdad que no todos tienen la obligación de adquirir los conocimientos necesarios para sostener una polémica religiosa, pero día a día se presentan incontables ocaciones en que un silencio absoluto "por ignorancia o por falta de argumentos", podría considerarse como una aprobación del error. En tales circunstancias las personas poco instruidas deben buscar instruirse, ya que la experiencia nos enseña, que si no se toma esa precaución, cualquier error puede desconcertar completamente y hacer vacilar la fe de los que no están preparados.

 

Por esta consideración, nos propusimos fundar ésta página, en la que pretendemos presentar con claridad las verdades de nuestra Fe, dando desde luego, argumentos terminantes, concisos, precisos, satisfactorios y de facil entendimiento, ya que hemos creido que en escritos de esta índole, no se debe disimular ni atenuar la defensa contra el error. Por tanto deseamos darle a nuestros lectores, armas seguras y de buen temple.

 

Nuestro objetivo primordial es presentar a los Católicos, las armas contundentes de la verdad, para que puedan resistir a los ataques de la impiedad; por lo tanto, nos ha sido forzoso entrar en el exámen de algunas custiones y temas delicados, y siendo así, algunos de los argumentos pudieran tal vez, dar márgen a insinuaciones o interpretaciones malévolas. Más nosotros esperamos, que una vez examinadas por los lectores todas nuestras palabras con imparcialidad y con la debida reflexión, éstos concluyan que la finalidad de los escritos que en esta páginas presentaremos, es sencillamente didáctica.

 

Esperamos en Dios, que nuestro trabajo pueda servir para disipar las dudas; combatir los errores; iluminar las mentes; difundir la verdad de la Religión; y contribuír a la salvación de las almas atrayéndolas a la Iglesia Católica, para que así, los hombres puedan dar el debido culto, servir y glorificar a Nuestro Señor Jesucristo.

 

Finalmente, manifestamos que pertenecemos y queremos pertenecer siempre a la Iglesia Católica; a cuya doctrina, dogmas y artículos de Fe claramente definidos nos adherimos. Por lo tanto, si alguna de las afirmaciones declaradas en éste Blog, fuesen encontradas y demostradas claramente contrarias, o tan solo discordantes con la Fe Católica, nos retractamos de antemano, las desechamos y las damos expresamente por no escritas; por tanto, declaramos que sometemos nuestro criterio enteramente al de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana. (Decimos y no omitimos "Romana", porque ésta es la madre y maestra de todas las Iglesias  -así lo dicen: Conc. Trento, Conc. Vaticano, etc-  y en Ella nos apoyamos; así mismo en San Pedro y en todos y cada uno de sus verdaderos y legítimos sucesores.)

 

02/04/2013

 

P. del S.C. de Jesús

P.H. de FD.

Fam. D.L.

Fam. S.D.

"Católicos en la tradición"

 

 

 

"Santísima Virgen María, Madre de Dios, proteje nuestra Fe." Amén.

Creo en el misterio de la Cruz

Confieso a mi Señor Jesucristo

Con mi vida defiendo el Evangelio

y a la Iglesia, que es

Una, Santa, Católica y Apostólica

Amén.

 

(P.H. de FD.)

"No me mueve, mi Dios, para quererte
 el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
Amén.

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